En 25 hectáreas de tierras pardas compuestas de areniscas, arcillas y gravas, se asientan los viñedos de ROMPESEDAS, dando su fruto en la alternancia de largos y fríos inviernos con cortos y calurosos veranos. Tierra y clima alimentan vides de más de 100 años que ofrecen una uva de excepcional calidad. Todo ello con un proceso responsable que respeta el medio ambiente.